26 de septiembre de 2010

"GULAG", Anne Applebaum

El término gulag se utiliza para designar la amplia red de campos de trabajo que en su día estuvieron desperdigados a lo largo y ancho de la Unión Soviética. Los había de trabajo, de castigo, para delincuentes comunes y presos políticos, para mujeres e incluso para niños, todos ellos con el denominador común de no encontrarse en los primeros puestos de la lista de destinos preferidos por sus ocupantes para las próximas vacaciones.

A lo largo de lo que sin duda podría calificarse como un buen tocho de páginas, Anne Applebaum trata la historia de los campos soviéticos de dos modos bien diferenciados. Mientras que la primera y tercera parte del libro son eminentemente cronológicas, describiéndose en ellas la evolución y gestión de los campos de un modo narrativo, la parte central explica la vida en los mismos con relatos y citas referidos preferentemente a los años cuarenta, la década en que los campos alcanzaron su apogeo.

Prisioneros de un gulag en el Báltico

El libro, más allá de los obligados y anecdóticos apuntes por su estrecho vínculo con la historia del gulag, no indaga de modo exhaustivo en ninguno de los muchos otros aspectos sombríos de la historia de la URSS.  No se adentra en la historia del reinado de Stalin, de su Politburó o de su policía secreta, cuya compleja historia administrativa se ha tratado de simplificar en todo lo posible. Tampoco se presta una atención especial a las purgas, a la represión en general, a los asesinatos masivos del período 1937-1938, que tuvieron lugar en su mayor parte fuera de los campos, a la masacre de miles de oficiales polacos en Katyn, o al Holocausto ucraniano, que se llevó por delante a 7 millones de ucranianos a principios de los años treinta. En su lugar, la autora, plenamente consciente del enorme desconocimiento existente en torno al fenómeno gulag, por culpa, entre otras cosas, de la preferencia de Spielberg por el tema judio en sus películas, dedica toda su atención al mismo en un modesto intento por devolver este infausto episodio al centro de la ya de por sí tormentosa historia del convulso siglo XX.

Se calcula que 18 millones de personas pasaron por este sistema de hacinamiento masivo y que cerca de 6 millones fueron enviadas a pelarse de frio al exilio de los bosques siberianos a lo largo de las ocho décadas (1917-1987) durante las que los campos se mantuvieron en activo.

7 comentarios:

  1. Como diría aquel: "En todas partes cuecen habas"

    Y sin embargo, hemos olvidado, porque no nos lo han mostrado, muchas partes de la historia que no deberían haber quedado en el olvido. Supongo que no interesaba mostrar los trapos sucios del que había sido un aliado, aunque ese aliado también tuviera sus obscenidades...

    Gran recomendación el libro.

    Un saludo.

    Oski.

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  2. Ostia, ya es el tercer post que te comento hoy. Creo que coincido bastante contigo en tematicas. No te pareció que el libro de Applebaum era demasiado tendencioso? Es decir, ya se que fue una masacre y una injusticia demencial pero no ahonda en las razones ni en las causas de todo aquello, solo la descripcion de las atrozidades.
    No se, a trozos me parecia mas un museo de los horrores que no un libro de historia...

    Ahora estoy leyendo la corte del zar rojo de Simon Sebag Montefiore y me parece que explica mucho mejor el terror estalinista.

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  3. Al menos consuélate pensando que es mucho más ameno de leer que el clásico Archipiélago Gulag, del que me han comentado que redefine el concepto de tedío.

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  4. Anónimo23:39

    SOY ENGELBERTH SIRA, DESDE VENEZUELA: natxo oriol, ten más respeto a Solzenitzin... ERes demasiado deportivo al afirmar lo que otros (y no tú) han leido

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  5. No sé qué tiene que ver el escritor con la crónica que hago de un libro que (yo sí) he leído.

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  6. Anónimo19:25

    18 millones no, 28 millones, de los cuales posiblemente fallecieron un tercio
    holocausto ucraniano es un termino q no alcanza a describir la dimension de esta cosa casi indefinible, pues no es racismo, no es nacionalismo, ni siquiera es antisemitismo aunque tenga un poco de todo ello
    de hecho esos millones de ucranianos eran casi todos campesinos
    se podria hablar de holocausto campesino? curioso q aqui en españa un famoso comunista se llamara el campesino
    pero tampoco se trata de un campesinocidio, es mucho mas certero lo q acierta a sugerir brodski en este extraordinario libro, humanicidio
    y no por nada, humanicidio por la idea marxista del hombre, del trabajo y de la historia

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  7. Anónimo17:37

    a Natxo Oriol. Estoy leyendo Archipilego Gulag de Solzhenitsyn. Le puedo decir por experiencia que la narrativa es impresionante. El libro si indaga en la forma de operar de los órganos de horror en Rusia. Totalmente recomendable.

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