30 de noviembre de 2015

MARY BAKER EDDY Y LA CIENCIA CRISTIANA

Si existen obreros que votan al PP o republicanos juancarlistas uno puede llegar a entender que a Mary Baker Eddy le diera por juntar ciencia y religión. Según ella, toda enfermedad podía ser curada siguiendo el método divino de Jesucristo, procedimiento que aplicó a sus dolencias para curarlas milagrosamente rezando mucho y leyendo la Biblia como si fuera el Marca. Esta ciencia basada en la fe la animó a fundar la Iglesia de Cristo Científico y a desarrollar el sistema de la Ciencia Cristiana, cuadratura del círculo pseudofilosófica que viene a decir, sintetizando, que lo material es irreal, temporal y erróneo, mientras que el espíritu (alma, sustancia, Dios) es lo único real y eterno. Esto es así porque Dios nos creó a todos y, como es bueno, su creación (nosotros) también lo es, y esta aglutina dichas bondades, por lo que la enfermedad, la muerte, Sinde y todo lo malo no forman parte de la realidad fundamental, sino que son el resultado de vivir alejados del Creador y, por tanto, distorsiones ilusorias de la misma. De esta forma, con la oración y la lectura de las Sagradas Escrituras nos acercamos a Dios y, en consecuencia, al alejarnos de lo negativo, como cualquier persona con sentido común ya habrá deducido, conseguimos curar enfermedades, evidentemente.

No es de extrañar que esta mujer sintiera interés por la homeopatía, como tampoco que se le quedara corta. De las diluciones de sustancias pasó a recetar cápsulas sin resto alguno de medicamento (placebo) y, finalmente, a concluir que la fe del paciente y su puesta en práctica mediante lo dicho anteriormente era lo que verdaderamente lo curaría, que para algo inventó la Ciencia Cristiana.

El nuevo Vademécum

No existe evidencia científica alguna que confirme que Mary Baker lograse curar siquiera un solo padrastro, lo cual no ha impedido que, a día de hoy, existan más de 1500 comunidades de afiliados por todo el mundo compuestas por personas dotadas de pensamiento racional, que fundase el periódico The Christian Science Monitor, ganador de 7 Pulitzers, que su obra, traducida a distintos idiomas, goce de tanto prestigio internacional como su persona o que, consecuencia de esto último, en 1998 fuera reconocida como uno de los líderes religiosos más influyentes del siglo XX.

Si padeces un cáncer terminal, si la cirugía y la quimioterapia ya no pueden detener la metástasis, si el oncólogo ya te habla más como un cura que como un médico, puede que, así y todo, te aferres cabezonamente a querer seguir con vida. Algo tiene que quedar por hacer, te dirás. Es posible que en tal situación recuerdes a Mary Baker y su Ciencia Cristiana. Encomiéndate a ella. Reza, lee la Biblia. En el momento en que tomes conciencia de hasta dónde te ha conducido tu desesperación estarás curado. Todo lo que no consiguió convencerte de lo inútil de tu obstinación lo habrá logrado ella. Finalmente sabrás que vas a morir.

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